Ingredientes
- 8 higos maduros pero firmes (la variedad «Cuello de Dama» es ideal)
- 60 g de virutas de jamón ibérico Viruteo
- 80 g de rulo de queso de cabra (o queso crema para un sabor más suave)
- Miel de flores (o de tomillo para un toque más rústico)
- Nueces picadas (opcional, para dar un toque crujiente)
- Pimienta negra recién molida
Paso a paso
-
Preparar los higos:
Lava los higos con cuidado y sécalos bien. Corta el rabito superior y hazles un corte profundo en forma de cruz (X) desde la parte superior, deteniéndote antes de llegar a la base para no separarlos por completo. Presiona ligeramente la parte inferior con los dedos para que la «flor» del higo se abra de forma natural. -
Rellenar:
Corta porciones pequeñas de queso de cabra y coloca una pieza en el centro abierto de cada higo. Añade una pizca de pimienta negra recién molida directamente sobre el queso. -
El asado:
Dispone los higos en una fuente apta para horno de manera que queden estables. Hornéalos a 200 °C durante unos 5-7 minutos. El objetivo es que la fruta se temple y el queso empiece a ablandarse y dorarse sutilmente por los bordes. -
Añadir el jamón:
Saca los higos del horno. Inmediatamente después, reparte las virutas de jamón ibérico encima del queso caliente. El calor residual del asado templará la grasa del jamón haciendo que sude y libere sus aromas esenciales, sin alterar su textura cruda. -
Finalizar:
Reparte las nueces picadas por encima para el contraste crocante y deja caer un hilo fino de miel sobre cada higo justo antes de llevar a la mesa. Sirve el plato templado.
Truco de chef: Si la piel de los higos es muy gruesa, puedes pelar ligeramente solo la mitad superior antes de abrirlos. Para un evento formal, este bocado funciona de manera extraordinaria montado sobre rebanadas finas de pan de pasas tostado.
